El vino ya es online

Misericordia Bello. Los nuevos hábitos sociales forzados por el confinamiento, pero también los que nacerán a medio y largo plazo cuando estemos en una relativa normalidad, indican que nuestra vida social no será como la de antes debido a lo que se ha venido en llamar “distanciamiento social”.

El consumo del vino es claramente social, por eso el sector vitivinícola es de los que más está sufriendo el actual confinamiento derivado de la pandemia del COVID-19 y tiene, por tanto, que replantearse su estrategia para mantenerse con éxito en el nuevo contexto que vivimos.

Los locales de hostelería han sido y son el lugar de encuentro familiar y profesional, sino que también ejercen una labor fundamental como prescriptores y potenciadores de productos que no se toman en casa de forma habitual por su precio o por su difícil elaboración. Este tipo de productos, entre los que se encuentran también los vinos, se consume ahora menos.

Todo aquello que prepara un chef especializado está fuera de nuestro alcance doméstico. ¿Se comerán platos complicados o de difícil acceso en los hogares? Es evidente que el consumo cambiará porque han cambiado los canales de comercialización y el lugar de consumo. Hay que apostar, pues, por la venta a domicilio.

Ahora es el hogar el centro del consumo. De hecho, el súper ha arrebatado a la hostelería 1.600 millones de euros desde la última semana de febrero según un estudio de Nielsen. En otras palabras todo lo que se ha dejado de ingresar en el canal horeca se ha gastado en los domicilios particulares, pero en ningún caso se compensan las pérdidas que ha provocado el cierre de la hostelería, ya que, muchas empresas destinan la totalidad de su producción a este canal. Y éste es, precisamente, el caso de las bodegas de tamaño medio o pequeño, que son las que no llegan a las grades superficies, pero que sin embargo tenían un gran volumen de negocio en los bares y restaurantes. Los productos “yo me quedo en casa”, entre los que se encuentran los aperitivos, el vino o la cerveza, han incrementado sus ventas en un 24% y en el caso del vino un 65%, pero la tajada se la han llevado fundamentalmente los supermercados.

En este nuevo contexto la venta online se erige si no como la gran salvadora, al menos como el canal que mejor puede ayudar a compensar este desfase. De hecho, las bodegas han reforzado sus canales digitales con promociones y ofertas con el objetivo de llegar a los consumidores recluidos en sus casas.

La venta por Internet ha pasado de ser un complemento a convertirse en una urgente necesidad porque, además, sigue habiendo numerosos consumidores -y más en el caso del vino de calidad- que no se conforman con el producto estándar del lineal del supermercado. Además, sigue y seguirá habiendo consumidores fieles a sus marcas y que no están dispuestos a renunciar eternamente a su Mencía para tomar otra variedad o marca más ventajosa para el supermercado.

Ahora es necesario -imprescindible, diría yo- contactar con las bodegas y hacer los pedidos en sus tiendas virtuales o a través de grandes distribuidores online que son capaces de satisfacer una demanda tan extremadamente variada como lo es la oferta en un país con tantas marcas de vinos calidad que no pisan los supermercados.

Las bodegas con posibilidad de venta “online” y que ofrezcan seguridad en el pago y un suministro rápido son las que más probabilidades tienen de sobrevivir y no sólo en el sector del vino, si no en cualquier otro.

Por eso es fundamental dedicar esfuerzos en promoción y en comunicación para posicionar las marcas en el enorme océano de Internet. En la medida de lo posible, es el momento de invertir en marketing y en comunicación para dar a conocer las marcas y a las denominaciones de origen. Tenemos que inundar la red con nuestros vinos, y así lo están entendiendo numerosas bodegas acogidas a la denominación de origen Bierzo -y otras, desde luego- que han empezado a reforzar su presencia online con ofertas y nuevas ideas promocionales y de comunicación.

Es el momento, también, de enviar un mensaje de ánimo a todos los que hacen posible que nuestros vinos sean una referencia mundial. La incertidumbre que existe no va a desviarnos ni un milímetro de nuestro objetivo: seguir produciendo el mejor vino para venderlo.

Misericordia Bello es la presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo

Deja un comentario