Documental 'El Viticultor y la Tierra' de la DO Bierzo

Viñedos y ganadería: la alianza verde que protege del fuego

Castilla y León ha sufrido un verano devastador y dramático en cuanto a incendios forestales. Entre mediados de julio y finales de agosto, los grandes fuegos han quemado unas 141.000 hectáreas en la región. El Bierzo ha sufrido sus estragos en primera persona, probablemente el de 2025 haya sido el peor de todos los tiempos y claramente extraordinario por su extensión, por los múltiples focos activos, por el riesgo real para personas y patrimonio, y por los efectos acumulados.

Los incendios forestales son uno de los grandes desafíos que cada época estival amenazan la biodiversidad, la economía rural y la seguridad. Sin embargo, en medio de esta preocupación creciente, una solución sostenible y tradicional está cobrando fuerza: la combinación de viñedos y ganadería extensiva como barrera natural contra el fuego.

Viñedos: cultivos que frenan las llamas

Los viñedos, además de su valor económico y cultural en Castilla y León, región con denominaciones de origen tan prestigiosas como Bierzo, Ribera del Duero, Rueda o Toro, actúan como auténticos cortafuegos naturales.

Las plantaciones de vid tienen un bajo contenido en materia combustible, al estar dispuestas en hileras separadas y con suelos habitualmente trabajados y libres de maleza. Esto hace que el avance del fuego sea más lento o incluso se detenga por completo. En zonas de transición entre monte y tierras agrícolas, los viñedos pueden ser clave para frenar incendios que, de otro modo, arrasarían con rapidez grandes extensiones.

Ganadería extensiva: limpieza natural del monte

La ganadería extensiva, especialmente con ovejas, cabras y vacas, ha sido tradicionalmente una herramienta eficaz para mantener el paisaje limpio de matorral y hierba seca, el llamado «combustible vegetal» que alimenta los incendios. Al pastar en zonas de monte bajo y dehesas, el ganado reduce esta biomasa de forma natural, sin necesidad de maquinaria pesada ni productos químicos.

En Castilla y León, donde muchas áreas están afectadas por el abandono rural y la pérdida de usos tradicionales del territorio, recuperar la ganadería extensiva no solo es una oportunidad para revitalizar el campo, sino también para prevenir catástrofes ecológicas.

La sinergia perfecta: vino, pasto y prevención

La verdadera innovación está en combinar ambos modelos: usar viñedos como cortafuegos estratégicos y aprovechar los márgenes de las parcelas y las zonas adyacentes para el pastoreo. Así, los rebaños no solo limpian el entorno de los viñedos, sino que también aportan abono natural y reducen costes de mantenimiento.

Algunos proyectos piloto en provincias como Zamora, Valladolid o León ya están demostrando cómo esta sinergia es viable, rentable y muy beneficiosa para el ecosistema. La colaboración entre viticultores, ganaderos y administraciones públicas puede multiplicar el impacto de estas prácticas.

Castilla y León: un modelo de referencia

Con más de 1 millón de hectáreas de superficie forestal y vastas extensiones agrícolas, Castilla y León tiene el potencial de convertirse en un referente europeo en prevención de incendios mediante gestión agroforestal. Apostar por modelos integrados de viñedo y ganadería no solo protege el territorio, sino que fortalece el tejido rural, crea empleo local y preserva la cultura del campo.

Frente a los incendios, la mejor defensa es una gestión activa y sostenible del territorio. La alianza entre viñedos y ganadería extensiva no es solo una solución técnica, sino también una apuesta por un modelo rural vivo, resiliente y en armonía con la naturaleza.

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