La producción mundial de vino podría caer un 6% en 2012

El pasado 30 de octubre, la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV)dio a conocer los últimos datos sobre la coyuntura vitivinícola mundial para el presente ejercicio, ofreciendo una estimación global sobre la evolución de la superficie del viñedo internacional, la producción y el consumo a lo largo de 2012.

Producción a la baja

La previsión inicial de la OIV apunta a un retroceso en la producción mundial de vino para el ejercicio de 2012. Excluyendo zumo y mosto, el nivel se situaría en un volumen comprendido entre 243,5 y 252,9 millones de hectolitros para el año en curso, una cifra que, en un entorno desfavorable, vendría a significar un descenso aproximado del 6% (-16 millones de hl).

Esta ralentización obedece, en gran medida, a la situación vivida en el seno de la Unión Europea, con pérdidas generalizadas tras un lustro de exigua producción –consecuencia, a su vez, de la disminución de la superficie de cultivo y unas condiciones climatológicas adversas-.

Así, Italia y Francia, los principales productores del bloque comunitario, sufrirían contracciones -históricas- del 3% y el 19%, respectivamente, mientras que en el caso español se podría llegar a alcanzar los 31,5 millones de hectolitros (con un declive que no superaría el 6% en relación al año anterior). Por el contrario, en el caso de países con una producción más modesta, como Grecia o Portugal, se evidencia una cierta mejora de sus resultados en relación a 2011.

Esta tendencia bajista en el ‘Viejo Continente’, cercana al 9%, contrasta con la situación experimentada en los mercados del ‘Nuevo Mundo’, con repuntes en enclaves como Australia (+4,1%), Chile(+4%), Estados Unidos (+7,1%) y Sudáfrica (+3,6%).

En el capítulo de producción mundial, el ejercicio de 2011 echó el cierre, según la OIV, con 265,8 millones de hectolitros, cifra que representa un aumento de 700.000 hl en relación a 2010.

Un viñedo internacional en retroceso

La caída en la producción de vino estimada para el curso de 2012 está directamente relacionada, entre otros factores, con el retroceso de la superficie mundial de viñedo, tal y como apunta la OIV, que en 2011 contabilizó su nivel más bajo de la última década (7,58 millones de hectáreas).

La vendimia comunitaria no escapa a esta espiral regresiva. La incidencia de varios aspectos -entre ellos, el impacto de la crisis vitícola, la reestructuración de las zonas de cultivo o la finalización del programa de ayuda a los arranques- se ha materializado en una reducción paulatina de la superficie plantada -que en 2011 llegó hasta los 3,53 millones de hectáreas, aproximadamente un 47% del total mundial-.

No obstante, esta rebaja se ve compensada, al igual que en la campaña anterior, con el avance de las áreas de cultivo en países como Argentina-que revierte la situación vivida durante los dos años precedentes-, Brasil, el mercado chileno, China o EE UU –donde, a pesar de la disminución del ritmo de crecimiento, éste continuaría siendo positivo-.

En materia de consumo, la OIV augura un volumen mundial de entre 235,7 y 249,9 millones de hectolitros, mostrando serias dudas sobre su recuperación. El pasado año, el consumo total ascendió a 241,9 millones de hectolitros (+1,7 millones).

En el transcurso de 2011, España se consolidó como uno de los grandes productores vinícolas mundiales, ocupando la primera posición en el ranking de superficie de cultivo plantada (1,032 millones de hectáreas), el segundo puesto en ventas de vino al exterior en términos de volumen (2.232,8 millones de litros) y el tercer lugar del podio en cuanto a producción (34,30 millones de hectolitros, 12,9% del total) y ventas en valor (2.240,6 millones de euros).

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