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¿Cómo sé que elijo un buen vino para la cena de fin de año?

Los compromisos familiares acechan en forma de comidas y cenas. Crece la presión para el anfitrión en cuanto a la decoración de la casa, el menú, la calidad de los alimentos, la cantidad… Pero lo que suele causar más quebraderos de cabeza es la elección del vino.

Ser experto en esta materia es más fácil de lo que parece, no es una cuestión de edad, sino de “experiencia”. Se aprende mediante el descubrimiento y el disfrute de los distintos sabores y olores únicos que conforma cada vino, ¡y tenemos una amplia oferta en España! La inquietud pasa a ser la mejor escuela de sumillería.

De hecho, aún estás a tiempo de llegar a la cena de Nochevieja convertido en un enólogo experimentado teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

  • Los vinos tintos se deben servir “frecos”, a una temperatura de unos 14º o 16º. Los blancos y rosados a unos 10º y los espumosos, en cambio, deben rondar entre los 5º y los 8º. Cualquier temperatura inferior perjudicaría su aroma.
  • La copa debe sostenerse por el tallo (la parte más fina) y con la yema de los dedos, de esta manera se respeta su temperatura y esencia original y no se mancha de huellas la copa. Es la manera correcta y elegante con la que los expertos sostienen sus copas.
  • Es cierto que el acompañamiento ideal para el pescado es un buen vino blanco y la carne, en cambio, se equilibra con un buen tinto, pero actualmente la variedad de ambos ha evolucionado tanto que es posible acompañar un redondo de ternera con un blanco suave.
  • Para disfrutar de los distintos sabores que definen un buen vino es aconsejable beberlo con moderación y a sorbos cortos. De esta forma se pueden apreciar todos sus matices, que puede variar con el reposo. Busca sus puntos dulces, amargos y ácidos, los tres pilares que se remarcan en una cata.
  • Definir y conocer el origen del vino es uno de los puntos fuertes de cualquier experto y que le confiere la mayor parte de su carácter.  El origen está certificado en los vinos con Denominación de Origen protegida que indicará en la etiqueta. También está garantizados por su origen los vinos de pago y en los vinos de la tierra.
  • Envejecimiento y añada. Los vinos “jóvenes” o “del año” son aquellos que no han pasado ningún tiempo en barrica y se han comercializado en su primer o segundo año de vida. Los vinos tintos de “tipo crianza” han pasado al menos un año en barrica y han entrado en el mercado a partir del tercer año de vida. Los vinos de “tipo reserva” han envejecido durante tres años y han pasado 12 meses en barrica. Los reservas blancos han envejecido durante dos años y han pasado seis meses en barrica. En cambio, los vinos “gran reserva” son aquellos que han envejecido durante cinco años pasando como mínimo dos años en barrica y tres en botella.

Estos sencillos puntos dejarán con la boca abierta a tu cuñado, evitará las miradas cuestionadoras de tu suegro, demostrará a tus primos que no está todo perdido y, además, te meterás a la abuela en el bolsillo (junto a las propinas). ¡Todos los ingredientes para triunfar en la cena de Nochevieja!

Un artículo de www.interprofesionaldelvino.es

¿Cuánto dura una botella de vino una vez abierta?

Las grandes ocasiones están “regadas” siempre por vino pero en raras ocasiones se termina la botella. Muchos son los que guardan esa botella empezada durante unos días aunque al volver a echarse otra copa notan que ha perdido su esencia y sabor característicos, y esto puede ser porque no hemos sabido conservarla bien. Pero, ¿cuánto dura una botella de vino en plenas condiciones una vez abierta?

Durabilidad del vino

La duración de las características del vino dependerán del tipo y decantación del mismo. Una vez que el vino ha sido decantado, te recomendamos que lo bebas lo antes posible porque ya se ha expuesto a la oxidación.

La duración de un vino rosado oscilará entre 1 y 3 días, por su característico sabor frutal se desvanecerá rápidamente. Lo mismo curre con su frescura y su toque frutal, que desaparecerán apresuradamente. Aunque existen variantes de los rosados como los Chardonnay, que podrían llegar a durar más gracias a su especial elaboración.

Los vinos tintos para su conservación se dividirán en cuerpo ligero o con cuerpo. Los tintos de cuerpo ligero sólo durarán de 1 a 3 días por su sabor frutal. Los vinos tintos con cuerpo durarán un poco más, de 1 a 5 días. Éstos vinos pueden mejorar su sabor después de haber sido abierto uno o dos días antes, sobre todo si son jóvenes y tánicos. La fruta se desvanecerá, pero la oxidación prevalecerá.

Los vinos dulces o moscatel son los que mayor duración tienen, ya que pueden llegar a durar de 7 a 10 días, porque cuentan con alto contenido de alcohol y azúcar que actúan como conservantes.

El vino se oxida

Durante los primeros minutos de la apertura del vino comienza la oxidación, por eso movemos la copa para que el vino se oxigene y libere sus aromas. El oxígeno en pequeñas cantidades ayuda al envejecimiento del vino. Sin embargo, si el vino está expuesto demasiado tiempo al oxígeno su evolución será peor. Podemos reconocer fácilmente un vino oxidado ya que nos gustará menos su aroma y su sabor.

Sus componentes se volatilizan

Algunos componentes del vino son volátiles, es decir, cuánto más tiempo estén en contacto con el aire más se volatilizarán y desaparecerán. Por lo tanto, si no queremos la volatilización no expondremos el vino al máximo.

¿Cómo conservar una botella de vino una vez abierta?

Tan pronto se hizo la ley se inventó la trampa y por eso cada vez hay más artilugios que permiten conservar una botella de vino abierta con todo su sabor.

Bomba de vacío

Para los amantes del vino, este gadget es un verdadero aliado. Gracias a las bombas de vacío podremos abrir una botella, tomar la cantidad que deseemos y cerrarla al vacío para evitar que el vino pierda sus cualidades. Suelen incorporar de uno a cuatro tapones de goma o silicona. Simplemente tendremos que introducir en la botella uno de estos tapones, para después poner sobre el mismo la bomba de vacío bien ajustada. Empezará el bombeo del aire hasta que oigamos un click o nos cueste bombear, esto nos dará la señal final de la extracción total del aire de la botella.

Enfriador o conservador de vino

Los enfriadores de vino permiten conservar la botella de vino. Esta tecnología crea en la parte vacía de la botella una inofensiva capa de gas inerte (argón) que evita la oxidación del vino y lo mantiene a su temperatura ideal.

Otros consejos

Debemos mantener el vino en un lugar fresco como el frigorífico, en posición vertical para que el vino esté lo más alejado del contacto con el oxígeno y que esté bien tapado, para evitar que entre oxígeno u otros aromas. Además, debemos recordar la temperatura de conservación y de consumición recomendada para nuestro vino.

Fuente: La Revista Digital del Vino

Cebreros: el resurgir de la garnacha

Juan López “Donde otros vieron viñas abandonadas, vi futuro, vi trabajo, vi oportunidades; hacer crecer la zona”. Un quijote muy peculiar aseguró que Cebreros (Ávila) tenía potencial para crear un vino de calidad que diera a conocer la comarca. Todo debía girar en torno a la variedad garnacha tinta, que ocupa el 87 por ciento de la superficie de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Cebreros, la número 13 de Castilla y León, que este año, con diez días de adelanto, vendimia su primera añada con marca de calidad. El 13 por ciento restante corresponde al albillo real, única en el mundo en esta zona, con excepciones puntuales en Zamora.

Ese hombre con aspecto quijotesco es Rafael Mancebo, quien preside la Asociación de Vinos de Cebreros. “El reto es crear un vino con personalidad e identidad singular”, expresa, rodeado de varios bodegueros y viticultores, “artesanos del vino”, que lo acompañan en una jornada de finales de agosto. Este año se pone de largo tras décadas de trabajo, desarrollado quizás de una forma más anárquica. La fortuna, de momento, no ayuda a alumbrar este nacimiento. “Hemos tenido sequía, pedrisco, heladas… Sólo nos falta una plaga de langostas”, ironiza Mancebo entre risas, quien sin embargo cree que salen “reforzados”.

Es raro no verlo con su elegante sombrero, obligado a retirarlo en un día de lluvia. Agua que aún alivia en parte el estrés hídrico de la planta y contribuirá a incrementar ligeramente el tamaño de la uva y favorecer su dulzor. Aunque este año la vendimia -la tercera más temprana de España, sólo por detrás de Jerez y Canarias- se ha adelantado a causa de la sequía, existe cierto romanticismo en los trabajos de recogida de uva en ladera. La garnacha se engalana y espera las tijeras y las manos que la mimarán hasta convertirse en un delicioso vino.

A pesar de los palos en el camino, esperan un buen año en Cebreros. Y lo pueden asegurar por su “particularidad” y cuatro características que la definen: dos fuertes variedades, suelos graníticos y en parte arenosos, diferencia de altitudes debido a la orografía, entre los 650 y 1.200 metros de altitud a los largo de los 35 municipios que forman parte de la nueva DO en todo el sur de Ávila; y la longevidad de las vides, pues el 94 por ciento tiene más de 50 años y el 37 por ciento, más de 80. “Las hay centenarias, todo un patrimonio”, asevera el bodeguero Daniel Ramos, en un área al que llegó la filoxera en 1909.

Todo ello conjuga un cóctel con una “zona excepcional para el cultivo, de la que se obtiene un producto singular y específico”. “Pero ahora queda lo más difícil. Comunicarlo y decir al mundo lo que tenemos, estas peculiaridades”, matiza el también bodeguero Chuchi Soto, que también trabaja en Rueda, entre otras denominaciones. En muchos factores recuerda al Priorato catalán, una territorio que nació de la mano “de cuatro locos que interpretaron sus viñas y el mercado lo aceptó”, según incide. Sería un “buen ejemplo a seguir”. “Firmamos ahora mismo”, suscriben con una carcajada.

Más que un nombre

La DO Cebreros va más allá del municipio del mismo nombre, un asunto que ha generado polémica. “Ahora ya hay que remar todos a una”, sentencia Mancebo. Diseminadas por las laderas de la orografía montañosa del sur de Ávila, actualmente se contabilizan alrededor de 2.500 hectáreas de viñas, en minifundios, según el Sigpac, aunque podrían ser más. “Se trata de un producto con valor añadido y con aceptación en el mercado”, añade Soto durante la conversación.

El territorio se divide en cuatro zonas que reflejan cuatro pilares. Por un lado, la que conforman los municipios de Cebreros, El Tiemblo y Hoyo de Pinares, que concentra la mitad de la superficie. La segunda, al norte de la anterior, supone el 30 por ciento, con 14 localidades. La tercera es el Valle del Tiétar, con el 15 por ciento del viñedo; y la cuarta se ubica en el Barranco de las Cinco Villas, con el cinco por ciento, y que se separa de la anterior por sus especiales características geográficas. Todos ellos conforman la nueva DO Cebreros, después de “luchar juntos”, como recuerda Mancebo, y tras una unión que empezó en 1986 con la adhesión de las tres comarcas vitícolas del sur de Ávila: Cebreros, Tiétar y Alberche.

A lo largo y ancho de este atractivo y complejo territorio, según criterios orográficos, el 97,3 por ciento de las parcelas tiene una superficie menos a una hectárea, con lo que dificulta la consecución de volumen “pero permite tener viñedos con características agronómicas muy peculiares”. “Aquí todos los vinos son de autor”, sonríe Chuchi Soto. La DO, tras “tantos y años y tanto esfuerzo ahora reconocido”, está impulsada por ocho bodegas -entre ellas dos cooperativas. Se espera que otras se sumen al proyecto. Suman una capacidad de almacenamiento de 177.584 hectolitros, suficiente para elaborar el total de uva disponible en la zona. Las bodegas procesan entre 1,5 y 2 millones de kilos de uva al año, que equivalen a 14.400 hectolitros, con las que este año se producirán aproximadamente 550.000 botellas, según explica Mariano Gómez, presidente de la cooperativa Santiago Apóstol de Cebreros, que recoge en torno a 800.000 kilos de uva.

Rentabilidad

Todos aquellos que se dedican al mundo del vino en Cebreros dependen de viñas viejas con producciones escasas, que no alcanzan los dos kilos por viña. Eso les convierte en “románticos del vino”, medio millar de viticultores, un nuevo concepto dedicado a aquellos que prefieren “no hacer cuentas”. “Por lo general, si las hacemos abandonamos”, ríen al unísono. Pero no es del todo cierto, algunos tienen la fortuna de poder vivir de ello. Otros lo deben complementar con otra actividad. “Pero queda claro que los agricultores y el vino, aquí son protagonistas. Mantienen estas viñas por añoranza, por amor a unos antepasados”, remata Daniel Ramos. Rubén Díaz explica que la rentabilidad a partir de ahora “la marcará el mercado, porque si no se sabe vender, no se habrá conseguido nada con la DO”.

Una sentencia que se traduce en la necesidad de que un vino de calidad tenga mayor precio. “Se revalorizará la zona en torno al vino, seguro”, confía Rafael Mancebo, quien cree que “es el mejor momento de Cebreros y hay que aprovecharlo”. Ello ha motivado que en la comarca se hayan asentado también, con proyectos diferentes, gurús del vino como Telmo Rodríguez o el berciano Raúl Pérez. Pero para ello hay que ganar en comunicación. “Es un vino desconocido en Ávila. La gente en bares no lo pide. No hay zona que salga adelante si no es fuerte en su lugar. Lo conocen más en Nueva York, donde hay vinotecas con hasta una veintena de referencias de Cebreros”, añade Rubén Díaz, de Las Dehesillas. “La garnacha tiene más proyección internacional que la tempranillo”, acierta a decir Soto.

Mancebo remata que el reto de la DO es incrementar la comercialización de botellas en un mercado tan próximo como el madrileño, pero mantener las exportaciones que ya se desarrollan a mercados como el estadounidense. “Lo importante es que se conozca de donde salen nuestros vinos”, sostiene mientras mira al escaso horizonte que permite la sierra. Indica con su dedo hacia las laderas. “Queremos mostrar este paisaje que nos ha parido y en el que hemos tenido la suerte de nacer”, se despide este peculiar quijote, quien celebra visitas teatralizadas a su bodega ‘7 Navas’, protagonizadas por él mismo.

Parte importante de la repercusión de la DO se debe también a las administraciones, tanto locales como provinciales y la autonómica. Uno de esos ejemplos es el propio Ayuntamiento de Cebreros, quien ha visto un proyecto “provincial” y “singular”. De esa forma lo define, también entre viñas, el alcalde, Pedro Antonio Muñoz, quien recuerda que se han dado todo tipo de facilidades y subvenciones a la Asociación Vinos de Cebreros para sus actividades y acciones comerciales. Ello llevará a celebrar la próxima semana la fiesta de la vendimia, aquella que se organizará en la única DO de Castilla y León ubicada en en la cuenca del Tajo.

13 consejos para disfrutar del vino

A la hora de tomar un vino, la temperatura es uno de los factores más importantes para degustar correctamente el caldo, por ello, nunca está demás conocer una serie de breves consejos sobre esta circunstancia:

1. La temperatura del vino a lo hora de degustarlo es un parámetro que podemos controlar. Los expertos aconsejan que no se tome vino por encima de los 19 grados, ya que la presencia del alcohol se percibe demasiado, descompensa el vino, lo satura y lo hace pesado.

2. La baja temperatura también es contraproducente, por debajo de 4 grados somos incapaces de diferenciar los distintos matices de los vinos.

3. La temperatura de degustación ideal no es la misma para todos los  vinos.

4. Los vinos espumosos se deben tomar entre los 6º y 8º. A temperaturas superiores perderán la finura y el carbónico que les caracteriza.

5. Los vinos dulces se deben tomar entre los 6º y 8º C. A temperaturas más altas se potencian los sabores dulces, pero pierden el equilibrio con los otros sabores, y sólo percibiremos los sabores dulzones.

6.  Los vinos blancos jóvenes secos y semi-secos se deben tomar entre los 8º y 10º C. Estos vinos tienen la característica de ser frescos y ácidos; al estar a esta temperatura percibiremos mejor esa sensación agradable y de frescor.

7. Los vinos blancos envejecidos y fermentados en barrica se deben tomar entre los 11º y 13º C. Subiremos la temperatura respecto a los blancos frescos, para poder apreciar los nuevos aromas que han evolucionado en la crianza en barrica y botella.

8. Los vinos rosados se deben tomar entre los 10º y 12º C. Para poder disfrutar todas las características de este tipo de vino que se clasifica entre blanco y tinto.

9. Los vinos tintos jóvenes se deben tomar entre los 13º y 15º C. Mantiene los matices de los tintos, destacando su frescura, por ser de menor astringencia.

10. Los vinos tintos envejecidos se deben tomar entre los 16º y 18º C. A esta temperatura destacan los nuevos aromas adquiridos en la crianza. A menor temperatura no se volatilizan los aromas, y en boca nos parecen demasiado astringentes. A mayor temperatura destaca el alcohol y éste enmascara todos los aromas restantes.

11. En el caso de que se desee modificar la temperatura a la que se encuentra un vino, debe tomarse la precaución de hacerlo de forma  lenta y progresiva. En caso contrario, se dañaría la calidad de la bebida.

12. No son aconsejables prácticas para calentar el vino como calentar la  botella acercándola a estufas o refrescar la copa vacía, ya que deteriora la composición del vino.

13. La temperatura de servicio debe ser algo inferior a la de consumo, porque el vino en la copa tenderá a calentarse. por eso hay que conocer los útiles que ayudan a mantenerla, especialmente cuando existe un salto térmico importante entre las temperaturas del vino y de la sala.

6 libros imprescindibles en la biblioteca de todo ‘winelover’

Para los amantes del vino, conocer historias alrededor del vino, su proceso de elaboración, sus rituales, su maridaje y sus particularidades no sirve si no llegan a catarlo y beberlo.

Esta semana el magazine de Enoteca os deja una selección de los libros que no puede faltar en la biblioteca de todo ‘winelover’

1. Papilas y Moléculas de Fraçois Chartier

Editorial: Planeta Gastro / Precio: 29,95 €

“Chartier es el experto número uno en sabores” Ferran Adriá y Juli Soler, elBulli

Según Robert Parker “Chartier es un genio!” Por fin presenta en las librerías españolas su libro sobre la nueva ciencia aromática para descubrir el mundo de los sabores ocultos de los alimentos y el vino. Un libro del cual se han venido más de 50.000 copias y ha sido un BEST SELLER desde el 2009, libro considerado de culto entre los expertos.

Chartier es el inventor de la sumillería molecular y la armonía entre ambos, a través del análisis profundo de las moléculas de los alimentos, las grandes responsables de la relación entre ambas.

Un libro imprescindible para todos aquellos que estén interesados por el vino y los maridajes.

2. Marketing del Enoturismo de Lluis Tolosa

Editorial: Tolosa Wine Book / Precio: 19,00 €

Lluís Tolosa (Barcelona, 1968) es sociólogo, escritor y editor. Ha publicado una docena de libros sobre vinos, con los que ha ganado premios nacionales e internacionales. Su último libro es sobre el Marketing del Enoturismo, libro con el mismo nombre en cual expone las 12 errores más comunes que se hacen pero también propone 12 mejoras para esos mismos problemas.

Un libro que debería ser como la Biblia que deben leer tanto el personal de las bodegas pero también quienes ofrecen la posibilidad de hacer turismo del vino.

3. Qué vino con este pato? Ferran Centelles

Editorial: Planeta Gastro / Precio: 19.95 €

Ferran Centelles, ex-sumiller de elBulli y prescriptor para JancinsRobinson.com para España, un especialista en el ámbito de las teorías del maridaje. Escribe esta obra magistral de divulgación en la que se combinan con elegancia las anécdotas personales vividas en los 8 años en el mítico restaurante junto a las teorías clásicas y las actuales sobre la combinación potenciadora de la comida y el vino.

Un libro con un gran poder de atracción para el lector.

4. Guía del vinagre de Vinavin 2017, editado por Vinavin Asociación de los amantes del vino y vinagre

Editorial / Impresión: Diputación de Córdoba / Precio: Gratis

La Asociación VINAVIN y su presidenta Rocio Marqués Ortega, destaca en esta segunda guía vinagres elaborados a partir de los vinagres que han participado en el II Concurso Vinavin Internacionals –Galardón Especial Diputación de Córdoba. Es una guía que es una buena herramienta para la difusión y el apoyo para el sector del vinagre español.

El vinagre es un ingrediente muy importante de la cocina, utilizado en muchas salsas, vinagretas y marinadas. Los vinagres son fruto del trabajo, del mimo y del arte de elaboradores y bodegueros, los cuales merecen ser mostrados, catados, disfrutados y contados para que el público interesado sepa con mención destacada cuáles son los vinagres galardonados.

Encontraréis de los mejores vinagres españoles, para todos los gustos y bolsillos de una gran calidad y con diferentes texturas.

5. “Raíces del vino natural, un año de viña” de Clara Isamat Rivière

Editorial: SD EDICIONS / Precio: 32,00 €

Clara recorre 27 bodegas de toda España productoras de vinos naturales, donde el vino se obtiene con el mínimo de intervención posible por parte del productor. El libro se articula en función de las cuatro estaciones y en cada una de ellas podremos descubrir diferentes bodegas junto a sus respectivos viticultores. Se podrán encontrar fotografías que ofrecen al lector un itinerario visual.

El libro incluye un pequeño glosario de la terminología técnica usada en el texto, una herramienta imprescindible para la iniciación en el mundo de los vinos naturales. Un libro que no podrás soltar de la mano, una vez empezado.

6. Tras las viñas: Un viaje al alma de los vinos de Inma Puig/Josep Roca

Editorial: DEBATE / Precio: 29.90 €

Un libro de vinos extraordinario donde se habla de la historia de 12 bodegueros de todo el mundo junto a sus vinos, escrito por Josep Roca, uno de los mejores sumilleres del mundo, copropietario del restaurante gironés “El Celler de Can Roca”. Junto a él Inma Puig, psicóloga de reconocido prestigio internacional. Interesantes autores e interesantes bodegas no pueden más que hacer de este libro esencial.

Un libro imprescindible para todo buen aficionado al vino, de lectura amena especialmente si es acompañado de una buena copa de vino.

Fuente Vinetur

Guía para invertir en vinos y ganar dinero de manera segura

Cada vez son más las personas que se interesan en la inversión en vinos como bien tangible y revalorizable.

Pero seamos claros, no es oro todo lo que brilla, si bien es cierto que el vino es una inversión bastante segura, cabe destacar que existen riesgos y que se trata de inversiones a largo plazo y no aptas para la especulación, es decir que si quieres hacerte rico rápidamente, a fecha de hoy, no inviertas en vinos.

Sin embargo si buscas una manera de invertir a largo plazo, en bienes tangibles, y con posibilidad de interesantes rentabilidades para el futuro (o el futuro de los tuyos) es posible que este artículo te interese.

Cabe destacar que la inversión en vinos rara vez consiste en comprar unas botellas y guardarlas mucho tiempo. Si tienes unas botellas de vino en casa pensando en este fin, mejor bébelas (recuerda que el vino tiene fecha de caducidad).

La mayor parte de inversiones se realiza entre un pequeño y selecto número de marcas de vinos “que no se beben” y que se destinan al juego de revalorización mientras cambian de dueño a lo largo de los años. Cómo cualquier otra obra de arte, estos vinos no se valoran por su sabor (de hecho si se abriesen perderían toda su revalorización) sino por lo que suelen representar, es decir, aunque se trata de bienes tangibles su verdadero valor subyace en un intangible, a saber, un hecho histórico asociado a la cosecha de la botella, o la pertenencia a un célebre personaje, entre otros muchos.

¿Cómo invertir?

La pregunta que se hacen muchos es ¿cómo accedo a este tipo de inversiones?

A través de firmas especializadas. Existen algunas empresas que se dedican a este tipo de inversiones comprando, vendiendo y estableciendo cotizaciones de este tipo de vinos. Estas empresas te facilitarán la lista de vinos disponibles para ser adquiridos o que saldrán a subasta, así como sus cotizaciones. Además se ocuparán de todas las cuestiones relativas a la logística, esencialmente transporte, almacenamiento en óptimas condiciones, seguridad y la posibilidad de contratar un seguro contra roturas, accidentes, etc.

Pero si, a pesar de todo, buscas algo más “rápido” también existen en el mercado financiero un buen número (cada vez mayor) de carteras y fondos que invierten en estas empresas, con las que podrás acceder de manera indirecta a este tipo de inversiones. Hablamos en este caso de inversiones especulativas y de mayor riesgo, porque recordemos que nunca poseerás el bien: el vino.

Limitándonos a la compra real del vino como inversión, es innegable que muchas personas han entrado en este negocio en los últimos años y otras muchas se interesan en este mercado secundario conocido como mercado “gris” (no regulado), por lo que puede haber no pocas dudas sobre la seguridad de este tipo de inversiones. Algunos recordarán estafas millonarias de grandes ventas de vinos que nunca existieron, o casos de fraudes en otros sectores que pueden guardar ciertas similitudes con los vinos: arte, coches clásicos, sellos…

Con el fin de arrojar algo de luz (y tranquilidad) sobre este tipo de inversiones, vamos a tocar ciertos pasos clave para que puedas asegurarte de que tu inversión sea segura y muy rentable. Cabe destacar que la inversión en vinos en el 99,9% de los casos es segura y muy rentable, si bien la crítica a menudo proviene de la incomprensión de este sector o de la mala prensa. Por ello, la primera regla será comprender e informarse bien acerca del funcionamiento de este mercado antes de hacer nada.

Claves para la inversión de vinos

Vinetur ha consultado algunas de las casas de subastas y empresas de inversión en este tipo de activos, y ha extraído los siguientes principios fundamentales:

Asegúrate de que conoces el mercado del vino: infórmate sobre los vinos de inversión, los productores y, sobre todo las firmas inversoras, comerciantes o gestoras más reputadas. Las mejores casas te darán toda la información que necesites, y más. Además te prestarán toda la ayuda que necesites para realizar la inversión con las mejores garantías. Desconfíe de la ausencia de información o ayuda.

Asegúrate de que estás comprando a un precio adecuado, consulta las tablas de cotización y estate al día de los precios de mercado.

Asegúrate de que comprendes la liquidez de este tipo de activos en caso de quieras salir del mercado (suele tratarse de un mercado poco líquido, valga la ironía). En todo caso asegúrate de que se trata de una marca de vino que te garantice liquidez a medio plazo, ya que si inviertes en una “promesa” que al final no se puede vender, esto no será una inversión. Infórmate de cuáles son los mejores vinos de inversión y sigue las cotizaciones y subastas de vinos. En inversión, es preferible un buen vino, que 20 promesas.

Asegúrate de que posees el bien de manera inequívoca. Si no dispones de instalaciones y cedes toda la gestión de tus activos (tu bodega de inversión) a una empresa, comprueba que en el contrato se incluye que efectivamente eres el propietario y que tienes la posibilidad de recuperar el bien en cualquier momento (es decir, que tú tienes el título completo para el vino como propietario).

Asegúrate de que sabes cómo y dónde va a ser almacenado mientras que es tuyo, e incluso que puedes ir a visitarlo.

Es recomendable la contratación de un seguro para imprevistos. Una de las ventas de vinos más cara de la historia se realizó a través de una compañía de seguros que tuvo que abonar 225.000 dólares americanos por una botella de Château Margaux de 1787 después de haber sido rota accidentalmente por un sumiller que la estaba enseñando.

Desconfía y sé muy cauto ante promesas de alta rentabilidad en corto plazo, chollos, marcas desconocidas, o adelantos de dinero para compras futuras.

No consideres la inversión cómo un juego, el mejor inversor es el que conoce el terreno por el que se mueve, por tanto la mejor inversión en vinos es la inversión por placer, no por azar. Evita el azar, debes conocer de manera muy segura las posibilidades reales de revalorización, aunque sea de manera aproximada. Nunca inviertas en vinos todo tu capital, ni pidas préstamos para este tipo de inversiones, destina únicamente una pequeña cantidad de tu capital que no vayas a necesitar en el corto plazo.

Estudia los mercados para minimizar riesgos. Aunque es muy difícil predecir cuáles van a ser las tendencias de mercado vinícola, sí resulta de gran importancia estudiar y conocer las condiciones de mercado. Los vinos que reciben cotizaciones muy altas pueden incrementar su valor como resultado de un incremento de la demanda.

No te olvides de las falsificaciones, cada vez más numerosas en el mundo del vino. A pesar de los cada vez mayores controles que realizan las firmas inversoras, casas de subastas y los propios productores de vinos para evitar las falsificaciones, éstas siguen siendo relativamente fáciles de crear, especialmente cuando se trata de vinos codiciados, e inversores incautos. Por ello es fundamental, como comprador, comprobar la procedencia y trazabilidad del vino (solicita documentos al respecto) así como investigar la reputación del vendedor.

Estudia la historia del vino que quieres comprar. Los vinos más caros del mundo lo son por la historia que hay detrás de ellos. Considera buscar información sobre una determinada bodega y la historia de sus vinos. Además de una buena cosecha, busca acontecimientos importantes que se hayan producido el año de cosecha del vino, como una guerra, un hecho económico trascendental o un cambio de ciclo. También el renombre de los dueños anteriores puede revalorizar un vino.

La disponibilidad es esencial. A menor disponibilidad, mayor valor del vino. La cantidad producida varía según la bodega pero, entre los vinos más codiciados, es raro producir más de 20.000 cajas por año o incluso más de 5.000. Sin embargo, es importante tener suficientes vinos en circulación para satisfacer la constante demanda internacional.

Consulta cuántos fueron los propietarios del vino. Otra de las pistas sobre el valor de un vino es averiguar el número de manos por las que ha pasado. A mayor número de propietarios mayor revalorización de las botellas. Si usted ha sido el único propietario, la botella probablemente conserve su valor original y ofrezca escasa revalorización.
Los vinos cotizan, por lo que hay que elegir siempre los vinos de las cosechas que ofrezcan mejores revalorizaciones, esto ofrece además mayor liquidez financiera al vino. Por norma general, los vinos más antiguos tienen más valor, aunque esto va a depender de cada botella. Por ello es fundamental buscar lista de cosechas y no sólo de cotizaciones.

Busca la popularidad de la marca. Marcas como ‘Chateau Lafite’, ‘Romanée-Conti’, ‘Chateau d’Yquem’ o ‘Vega Sicilia’, es apostar a “caballo ganador”. Al igual que sucede en el arte, los “autores” de los vinos con más renombre en el mundo son los mejores a la hora de invertir. Las marcas más populares probablemente incrementarán su valor con el paso del tiempo.

Los formatos de compra, suelen ser importantes. Siempre que puedas, busca vinos que vengan en grandes formatos, como magnums o jeroboams. Los inversores los consideran de especial valor. Las botellas tradicionales también adquieren mucho valor, pero mejor si van en “lotes”. Evita comprar botellas sueltas. Busca la compra de lotes, es decir compra una o varias cajas de un vino, con ello conseguirás mayor valor de reventa en el futuro.

Y por último un clásico del mundo inversionista: sigue la tendencia. No vayas a contracorriente, invierte en lo que se esté invirtiendo en ese momento, el mercado de inversión vinícola es un mercado de “pocas manos” que da poco margen para la sorpresa.

 

Fuente: La Revista Digital del Vino

Guía Peñín viaja a Japón con una selección de los mejores vinos españoles

Guía Peñín cerrará su ciclo de Salones Selección por distintos mercados internacionales la próxima semana en Japón. El Hotel Hyatt Regency Tokyo de la capital nipona será el escenario de la cuarta edición del Salón Selección Tokio, la cita profesional que reunirá a los Mejores Vinos (90 o más puntos) y las Mejores Compras (3, 4 ó 5 estrellas), según la “Guía Peñín de los Vinos de España 2017”.

Durante las cinco horas de duración del evento (de 12.00 a 17.00 h., ininterrumpidamente), una veintena de bodegas españolas, entre las que se encuentran las mejores bodegas bercianas, presentarán cerca de 100 vinos procedentes de 18 zonas productoras distintas. El evento, ya consolidado entre los profesionales japoneses del sector, espera recibir la visita de más 300 asistentes que descubrirán la diversidad y calidad de los vinos españoles.

El Salón comenzará con una cata centrada en los “vinos del podio”, es decir, aquellos que han sido calificados como “excepcionales” por haber obtenido de 99 a 95 puntos en el manual. La actividad, dirigida a un exclusivo grupo de profesionales del sector y periodistas, dará a conocer ocho referencias (cinco tintos, dos espumosos y un blanco) que, por sus características, sobresalen entre las de su tipo, añada y tipicidad.

Guía Peñín reservará una zona del salón a los vinos rosados, una tipología en alza dentro del mercado japonés. En este espacio, los visitantes catarán 11 vinos pertenecientes a 10 bodegas de 8 denominaciones de origen distintas.

Tras los eventos propios de Ciudad de México, Nueva York y Moscú, y la participación en las ferias ProWein Düsseldorf y Vinexpo Burdeos, Guía Peñín cierra su calendario internacional en Tokio. Además, en los próximos días, el equipo de cata completará su ciclo de valoraciones que servirán como base para la elaboración de la nueva edición de la “Guía Peñín de los Vinos de España”.

Fuente La Revista Digital del Vino

13 mitos y propiedades del vino blanco

No hay que cometer el error de pensar que la potencia de un vino está supeditada a la intensidad de su color.

Desde el resturante, ‘Los Montes de Galicia’ nos descubren los muchos beneficios que tiene el vino blanco tanto para la mesa como para la salud.

1. El vino blanco no es blanco. Ni las uvas con las que se elabora son necesariamente uvas blancas. El vino blanco es el único que se puede elaborar con cualquier tipo de uva. Y es que dentro de los blancos están los ‘Blanc de Blanc’ y los ‘Blanc de Noirs’, configurados con uvas negras.

2. Añadas y cuerpo. Los blancos son más ligeros por la maceración, pero si la variedad de uva es potente, el vino puede tener tanta presencia como un tinto. Por otra parte, pueden encontrarse muchos buenos blancos con crianza e incluso con reserva y más de diez años de envejecimiento en botella.

3. ‘El vino para el pescado’. Los blancos pueden ir perfectos con guisos potentes de ave (y patés), sopas y platos que contengan carne. Los sauvignon blanc, con una acidez marcada y fresca o los vinos untuosos al estilo de los Rieslings de Alsacia y Alemania suelen acompañar casi cualquier preparación con cerdo, carnes grasas y salsas. Además, variedades como el Pinot Gris y Verdicchio producen vinos perfectos para servir acompañando platos especiados e incluso picantes.

4. Maridaje con quesos. Siempre se ha pensado que los quesos sólo maridan con tintos, pero hay blancos que van perfectos con quesos tipo brie o muy tiernos, o incluso con ciertos quesos curados.

5.Enorme variedad. Dentro de los blancos también hay mucha diferencias en función de la variedad de uva escogida para su elaboración. No es lo mismo un verdejo, ahora tan de moda, que una garnacha blanca, que tiene una estructura muy similar a los tintos.

6. Tomar siempre fríos. Determinados blancos muy jóvenes y con una elevada acidez pueden servirse fríos, pero es sólo porque sus cualidades son limitadas. En cuanto un blanco gana temperatura, hasta un límite de unos 12º centígrados, asoman unas cualidades aromáticas que por debajo de los 8º pasan desapercibidas.

7. El vino blanco es bueno para el corazón. Un estudio realizado en la Universidad de Connecticut desveló que beber una o dos copas de vino blanco al día reduce las secuelas que puede dejar un paro cardíaco. También protege el corazón del envejecimiento, manteniendo en buenas condiciones los ventrículos.

8. Previene las enfermedades pulmonares. El consumo moderado de vino blanco a lo largo de una vida, puede mejorar la salud pulmonar y prevenir la aparición de las enfermedades que afectan el sistema respiratorio.

9. Previene el cáncer de mama. Hasta hace poco se creía que solo el vino tinto era capaz de prevenir la aparición del cáncer pero el vino blanco también protege las células e impide el avance del cáncer, sobre todo del cáncer de mama.

10. Poder antioxidante. Se ha comprobado que el vino blanco contiene una cantidad de antioxidantes similar a la que se encuentra en el aceite de oliva o el vino tinto.

11. Ayuda a mantener la línea. Las dietas para adelgazar pueden permitir el consume de vino blanco. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Hohenheim encontró que una dieta en la que el 10% de las calorías provengan del vino blanco, permite una pérdida de peso más rápida.

12. Protege el cerebro. Se ha comprobado que tres copas de vino blanco a la semana tienen un efecto protector sobre el cerebro, ya que el ácido fenólico protege de enfermedades neurodegenerativas, como la demencia.

13. Adiós resaca. Las bebidas alcohólicas oscuras contienen más congéneres, componentes biológicamente activos que se cree son responsables de las resacas. El vino blanco tiene muchos menos que el tinto (y que el ron, el whisky y el coñac).

Cada vino en su copa

La copa da al vino ese toque especial que hace a cada líquido único y diferente por ello es importante escoger la correcta para cada uno.

Ante todo debe ser de cristal o vidrio fino, nunca vidrio grueso y jamás de plástico o metal. Debe ser además totalmente incolora, no esmerilada ni serigrafiada, es decir, totalmente transparente para que se pueda admirar la limpidez y el color del vino.

Dado que en la lengua hay cuatro áreas que perciben gustos diferentes (dulce en la punta, ácido en las zonas laterales, astringente en la parte posterior, salado los extremos), hay copas que, en función de la tipología del vino, permiten dirigir el flujo de éste hacia la zona de la boca en la que resulten más fáciles de apreciar las características del producto. Por otro lado, las copas están pensadas para retener, o no, los aromas y así poder evaluar el particular buqué de un vino, aparte de su sabor.

Evitaremos todo contacto de las paredes de la copa con la mano, ya que podría transmitirle su calor y olor al vino. Tomaremos la copa siempre por el tallo. La longitud del tallo o pie deberá variar según el vino.

Existe una norma general: el vino se aprecia en primera instancia con el olfato, la copa debe llenarse como máximo hasta la mitad de la copa (mejor si sólo se llena en una cuarta parte). De esta manera, el vino puede liberar gradualmente su aroma cuando se imprime a la copa un movimiento rotatorio que oxigena el líquido y permite apreciar incluso los perfumes más delicados.

Cada vino en su copa

El tamaño no es un factor tan importante como la forma, aunque las copas grandes tienden a intensificar los aromas. Para los grandes vinos tintos, mejor una copa amplia, panzuda, que facilita la oxigenación sin dispersar los perfumes; los tintos bien estructurados, de gran calidad y con contenido alcohólico elevado, ricos en aromas, necesitan una copa amplia para favorecer la percepción armónica de las sensaciones que generan. Para tintos de envejecimiento mediano, una copa amplia y redondeada, que se hace girar para exaltar los matices del buqué desarrollado sería la ideal.

Por lo general, las copas para vinos blancos son más pequeñas que las de vinos tintos. Para los vinos blancos ricos en acidez y ligeros de cuerpo, una copa en forma de tulipa propicia y prolonga la apreciación de su frescura. Como tendencia, y en líneas generales, se puede decir que para los blancos frescos y aromáticos es preferible una copa en forma de tulipa, que se abomba en el centro y va estrechándose hacia la boca, para liberar de inmediato los aromas retenidos en su interior.

Lo ideal para los blancos de mayor calidad, estructurados que posteriormente han experimentado un afinamiento en depósito o en madera, es una copa más grande, mucho más abierta en la parte que ha de entrar en contacto con la boca. En este caso, para percibir mejor las sensaciones que produce el vino, se precisa una superficie mayor. En estos casos una copa de tintos serviría a la perfección.

En el caso de los espumosos secos y de gran calidad, la clásica flauta facilita la formación del perlage y permite una visualización óptima.

1. Impitoyables. La n°1, en forma romboidal, está diseñada especialmente para vinos tintos, jóvenes y rosados; la n°2, alta, redondeada y estilizada, para vinos blancos; la n°3, redondeada, sirve para vinos tintos viejos, y la n°4, con grabados de granos de cebada que atraen la espuma, para vinos que burbujean. Este tipo de copas se utilizan normalmente en la cata.

2. Copa ISO de cata. Copa de 215 cm3 normalizada, diseñada por expertos catadores.

3. Copa de tulipa. La más utilizada. Presenta dos tamaños: el mayor, para los tintos, y el menor, para los blancos. Es de forma ligeramente alargada y suavemente esférica.

4. Copa flauta. Ideal para los espumosos. Es estrecha, alta y alargada, y debe tener el borde superior ligeramente curvado hacia el interior.

5. Catavinos. Especialmente adecuada para los vinos de Andalucía (finos, manzanillas, olorosos). Es de forma alargada, tallo corto y boca estrecha.

6. Caña. Vasos de base estrecha de 10 cm de alto con fondo muy grueso, que se usan para los vinos cordobeses.

7. Chiquito. Vaso de vidrio achatado y de base ancha que se usa para el Txacolí.

8. Cunca. Pequeño tazón de porcelana blanca, de uso tradicional en Galicia para beber vinos de barril en tabernas.

Fuente: LA REVISTA DIGITAL DEL VINO

Vuelve la Feria del Vino a Cacabelos

La XXII Feria del Vino de Cacabelos ampliará su duración a una semana para poder ofrecer una serie de actividades culturales relacionadas con el sector vitivinícola, como charlas relacionadas con distintos aspectos relativos al cultivo de la vid, entregas de premios a los mejores vinos jóvenes o actuaciones de música y magia. El alcalde, Sergio Álavrez, explicó que la celebración consistirá en “una semana dedicada al vino” y avanzó que la oferta preparada para este año convertirá la cita, en la que participarán 16 bodegas del Bierzo, en “más cultural y atractiva, no sólo para beber vino”.

En ese sentido, Álvarez confió en tener una “asistencia masiva” a la feria, cuya inauguración tendrá lugar el viernes 16 de junio, a las 20 horas. En el acto, participará la banda de gaitas Castro Bergidum. La plaza Mayor acogerá desde ese día y hasta el domingo 18 los diferentes stands de las bodegas participantes. Este año, no habrá gastronomía aunque las propias bodegas podrán ofrecer un pincho a sus clientes. Asimismo, el Consistorio ha previsto la presencia de un cortador profesional de jamón.

Además, según adelantó el regidor, junto a las distintas paradas habrá un stand de información turística para que los asistentes puedan conocer los lugares a visitar en el municipio, así como un mayor conocimiento sobre las bodegas participantes. El precio para los distintos caldos oscilará entre el euro que costará un vino joven y los 2,5 euros que se cobrarán por un vino reserva. El vino joven de roble se venderá a 1,5 euros y el crianza, a dos euros.

Por su parte, la concejala de Fiestas, Claudia Vega, avanzó que el salón de catas de la Cooperativa de Cacabelos acogerá la entrega de los premios al mejor vino blanco joven y al mejor Mencía joven, que serán seleccionados por varios enólogos entre todas las bodegas participantes. La entrega de galardones tendrá lugar el 14 de junio a las 11 horas. Además, las actuaciones de la banda Trasnochadores, el sábado 17 entre las 21 y las 23.30 horas, y del mago Roberto Lolo, el domingo 18 a las 21 horas, amenizarán la estancia y la toma de vinos a los asistentes.

Charlas sobre el sector

Por otro lado, la presente edición de la feria ofrecerá por primera vez la posibilidad de asistir a varias charlas sobre el sector que se desarrollarán en el Museo Arqueológico de la localidad. La primera de ellas tendrá lugar el 13 de junio a las 20 horas y estará impartida por el ingeniero agrónomo y técnico agrícola Jorge Vega, que hablará sobre los vinos ecológicos, biodinámicos, naturales y veganos.

El jueves 15, a la misma hora, el técnico de viticultura del Gobierno de Navarra José Félix Cibrián hablará de la conservación de la diversidad vegetal en el sector, mientras que el sábado le llegará el turno a Juan Cacho Palomar, considerado como uno de los mayores expertos del mundo en cuanto a aromas del vino. La charla, que tendrá lugar a las 18 horas, se centrará en este aspecto.

Para más información consultar la Web del ayuntamiento de Cacabelos haciendo clic en el enlace.