¿Cómo servimos el Cava a nuestros invitados?

Es recomendable que podamos poner lado de la  mesa habremos puesto un cubo de pie con hielo y sal gorda, de tal forma que mantiene y  potencia su capacidad de enfriamiento.

A continuación se corta la cápsula por debajo de la grapa (alambre que rodea el cuello de la  botella). Al quitar la grapa se sujeta el tapón con el pulgar de la mano izquierda con el objeto de  que no salte.

La mano izquierda, con el lito, sujeta el tapón y la derecha gira la botella hasta que  éste cede. Para servir se toma la botella por la parte inferior y se llena la copa un tercio. En este momento debemos observar el rosario (burbujas), pues si se mantiene unos siete minutos el cava es aceptable. Una vez servido se deja en el cubo para que se consuma lo antes posible.

Para servirlo, inclinamos ligeramente las copas y así favorecemos la formación de burbujas, evitando que se forme demasiada espuma y se desborde la copa. No debemos servir más de la mitad o dos tercios de la capacidad de la copa. Hay que tener en cuenta que durante el servicio, el líquido se calentará ligeramente alcanzando así la temperatura ideal de degustación que es de entre 8º y 12º C.

No debe servirse demasiado frío, porque perdería su sabor, ni demasiado caliente, porque no podríamos apreciar sus aromas y desaparecería la espuma. En contra de lo que es costumbre en España, donde el consumo mayoritario es a los postres,  el momento ideal para degustar un buen cava o champagne es el aperitivo. También durante la comida, ya que combina muy bien con una gran cantidad de alimentos y platos, salvo los muy condimentados.

Consejos para la guarda y la cata de un vino

En general, los vinos tintos ligeros, frutados y no envejecidos no son aptos para añejar, son vinos de variedades de uva con bajo contenido de taninos.

Los vinos jóvenes también deben consumirse pronto, así como los blancos frescos que están hechos para aprovechar su frescura, por lo que es recomendable tomárselos lo antes posible.

Dentro de los vinos de mediana y alta complejidad, hay algunos que pueden ser guardados para envejecer en botella. Sin embargo, hay que tener en cuenta que evolucionarán bien sólo si son vinos con muchos taninos.

Los vinos clásicos de guarda, que son de alta calidad y que pueden añejarse por largos años, son en general de variedades con taninos fuertes.

Estos vinos de calidad aptos para la guarda, aumentan de valor con el tiempo, pero para que las cualidades del vino se acentúen deben tener unas condiciones concretas:

La temperatura del lugar donde se guarda debe mantenerse entre 10 ó 12 grados, sin sufrir cambios bruscos de temperatura para que no se dilate y se contraiga en la botella.

Es conveniente mantenerlos apartados de la luz directa, ya que la luz puede oxidar y deteriorar el vino. También conviene dejar las botellas acostadas para mantener el corcho siempre húmedo. El lugar debe estar bien ventilado y conservar un poco de humedad en el ambiente.

Después de pasado un tiempo llega el momento de la cata. Elegimos un lugar en el que no estemos rodeados de otros aromas que puedan interferir con los del vino, mejor una hora lejana a la de las comidas y no fumar ni perfumarse.

La cata se hace a través de la vista, el olfato y el gusto.

Si vas a realizar una cata de varios vinos, deberías empezar por los blancos, continuar por los rosados y finalmente los tintos; y dentro de un mismo grupo, primero los secos y luego los dulces; los más ligeros antes que los más estructurados.

Comprobar que el vino esté a la temperatura correcta. Los buenos vinos tienen una indicación impresa en la etiqueta aconsejando de la temperatura ideal para ser servidos. Por norma general los blancos o rosados se servirán entre los 7 y 9 grados, los tintos más jóvenes o los blancos añejos entre 10 y 12 grados y los tintos añejos entre los 16 y 20 grados. Estas indicaciones se pueden saltar a gusto del consumidor o de la temperatura ambiente. Si necesitamos refrescarnos un poco, sólo hay que tener en cuenta que el vino no se puede enfriar en la nevera o con el hielo en su interior, ni siquiera es conveniente que pongamos hielo en la cubeta para que no se enfrié de forma brusca, es mejor meterlo en la cubeta con agua fría para que se enfrié más lentamente.

La copa ideal, será una copa de cristal fino, completamente transparente para poder apreciar mejor la calidad y brillantez del vino, alta para poder tomarla por el talle sin necesidad de calentar el vino con la temperatura de nuestra mano. Las copas deben tener sus curvas en los lugares adecuados. El fondo debe ser redondeado para ayudar a airear el vino y dejar que se desarrolle su aroma correctamente. Por otro lado, la parte superior de la copa debe finalizar en forma cónica hacia el interior para que no se escape la esencia.

El vino añejo requiere una copa con boca ancha y fondo más pequeño, los vinos más jóvenes mejor con la boca más cerrada y el fondo más grande.

Los vinos espumosos y champanes precisan de copas aflautadas, de fondo pequeño y cónicas en la parte superior para que el vino no pierda su efervescencia y aroma.

Llena la copa sólo un tercio de su capacidad que es la medida ideal para catar.

Los buenos vinos no se toman recién descorchados, sino que debemos dejarlos “airear” al menos unos minutos (mejor media hora como mínimo).

Una vez servido el vino, lo primero es apreciar el vino observando sus tonalidades. Si es un vino joven, se verá su brillo e intensidad, luego con el tiempo los colores ganan complejidad.

Movemos la copa en forma circular para ver cómo se adhiere a las paredes de la copa, cuanto más lento lo haga más cuerpo tiene el vino.

Ahora la nariz, debemos observar si nos recuerda a alguna fruta, hierba, especia, café, chocolate o vainilla. Cada uva tiene sus notas particulares que le confiere sensaciones únicas.

Llega el momento de probar el vino. Un sorbo pequeño que esparciremos por toda la boca, permitiendo que entre un poco de aire para reforzar los sabores. En la punta de la lengua se identifican los sabores más dulces, lo ácidos a los costados y los amargos al fondo.

Recorre las fiestas de los pueblos de la Comunidad de vino en vino

BODEBOCA, la plataforma líder en España en la venta online de vino, se inspira este verano en la tradición de las fiestas patronales para potenciar el consumo de vinos locales. Desde hoy y hasta el 31 de agosto, los más aficionados al vino podrán hacer un recorrido virtual con “Las fiestas del verano” y descubrir nuevos vinos bajo el hilo conductor de algunas de las fiestas patronales más emblemáticas de las regiones vinícolas de España.

Las rutas, organizadas en ocho grandes colecciones, incluyen una selección de los vinos más destacados de la zona, además de interesante información sobre cuándo y dónde ocurren las fiestas más originales y propuestas de maridajes con platos típicos.

En la ruta de fiestas de Castilla y León destacan los vinos de las denominaciones Bierzo, Toro, V.T Castilla y León y Rueda. Una colección con más de 120 vinos seleccionados para acompañar fiestas como las de La Ascensión y San Roque de Cacabelos los días 15 y 16 de agosto o la Fiesta de la Vendimia en el último fin de semana del mes de agosto. O en Toro capital, donde se celebran en torno al 20 de agosto las Fiestas de San Agustín, que cuentan hasta con una “fuente del vino”, una cuba que se instala en mitad de la plaza del pueblo desde la que los mozos ofrecen vino a los transeúntes.

En una colección aparte se encuentran los vinos y fiestas de la denominación de origen Ribera del Duero gracias a su extensa y variada propuesta vinícola y a sus numerosas fiestas veraniegas, que incluyen festivales de música como el Sonorama en Aranda de Duero entre los días 10 y 13 de agosto.

Más información en su página Web https://www.bodeboca.com/

Guía para invertir en vinos y ganar dinero de manera segura

Cada vez son más las personas que se interesan en la inversión en vinos como bien tangible y revalorizable.

Pero seamos claros, no es oro todo lo que brilla, si bien es cierto que el vino es una inversión bastante segura, cabe destacar que existen riesgos y que se trata de inversiones a largo plazo y no aptas para la especulación, es decir que si quieres hacerte rico rápidamente, a fecha de hoy, no inviertas en vinos.

Sin embargo si buscas una manera de invertir a largo plazo, en bienes tangibles, y con posibilidad de interesantes rentabilidades para el futuro (o el futuro de los tuyos) es posible que este artículo te interese.

Cabe destacar que la inversión en vinos rara vez consiste en comprar unas botellas y guardarlas mucho tiempo. Si tienes unas botellas de vino en casa pensando en este fin, mejor bébelas (recuerda que el vino tiene fecha de caducidad).

La mayor parte de inversiones se realiza entre un pequeño y selecto número de marcas de vinos “que no se beben” y que se destinan al juego de revalorización mientras cambian de dueño a lo largo de los años. Cómo cualquier otra obra de arte, estos vinos no se valoran por su sabor (de hecho si se abriesen perderían toda su revalorización) sino por lo que suelen representar, es decir, aunque se trata de bienes tangibles su verdadero valor subyace en un intangible, a saber, un hecho histórico asociado a la cosecha de la botella, o la pertenencia a un célebre personaje, entre otros muchos.

¿Cómo invertir?

La pregunta que se hacen muchos es ¿cómo accedo a este tipo de inversiones?

A través de firmas especializadas. Existen algunas empresas que se dedican a este tipo de inversiones comprando, vendiendo y estableciendo cotizaciones de este tipo de vinos. Estas empresas te facilitarán la lista de vinos disponibles para ser adquiridos o que saldrán a subasta, así como sus cotizaciones. Además se ocuparán de todas las cuestiones relativas a la logística, esencialmente transporte, almacenamiento en óptimas condiciones, seguridad y la posibilidad de contratar un seguro contra roturas, accidentes, etc.

Pero si, a pesar de todo, buscas algo más “rápido” también existen en el mercado financiero un buen número (cada vez mayor) de carteras y fondos que invierten en estas empresas, con las que podrás acceder de manera indirecta a este tipo de inversiones. Hablamos en este caso de inversiones especulativas y de mayor riesgo, porque recordemos que nunca poseerás el bien: el vino.

Limitándonos a la compra real del vino como inversión, es innegable que muchas personas han entrado en este negocio en los últimos años y otras muchas se interesan en este mercado secundario conocido como mercado “gris” (no regulado), por lo que puede haber no pocas dudas sobre la seguridad de este tipo de inversiones. Algunos recordarán estafas millonarias de grandes ventas de vinos que nunca existieron, o casos de fraudes en otros sectores que pueden guardar ciertas similitudes con los vinos: arte, coches clásicos, sellos…

Con el fin de arrojar algo de luz (y tranquilidad) sobre este tipo de inversiones, vamos a tocar ciertos pasos clave para que puedas asegurarte de que tu inversión sea segura y muy rentable. Cabe destacar que la inversión en vinos en el 99,9% de los casos es segura y muy rentable, si bien la crítica a menudo proviene de la incomprensión de este sector o de la mala prensa. Por ello, la primera regla será comprender e informarse bien acerca del funcionamiento de este mercado antes de hacer nada.

Claves para la inversión de vinos

Vinetur ha consultado algunas de las casas de subastas y empresas de inversión en este tipo de activos, y ha extraído los siguientes principios fundamentales:

Asegúrate de que conoces el mercado del vino: infórmate sobre los vinos de inversión, los productores y, sobre todo las firmas inversoras, comerciantes o gestoras más reputadas. Las mejores casas te darán toda la información que necesites, y más. Además te prestarán toda la ayuda que necesites para realizar la inversión con las mejores garantías. Desconfíe de la ausencia de información o ayuda.

Asegúrate de que estás comprando a un precio adecuado, consulta las tablas de cotización y estate al día de los precios de mercado.

Asegúrate de que comprendes la liquidez de este tipo de activos en caso de quieras salir del mercado (suele tratarse de un mercado poco líquido, valga la ironía). En todo caso asegúrate de que se trata de una marca de vino que te garantice liquidez a medio plazo, ya que si inviertes en una “promesa” que al final no se puede vender, esto no será una inversión. Infórmate de cuáles son los mejores vinos de inversión y sigue las cotizaciones y subastas de vinos. En inversión, es preferible un buen vino, que 20 promesas.

Asegúrate de que posees el bien de manera inequívoca. Si no dispones de instalaciones y cedes toda la gestión de tus activos (tu bodega de inversión) a una empresa, comprueba que en el contrato se incluye que efectivamente eres el propietario y que tienes la posibilidad de recuperar el bien en cualquier momento (es decir, que tú tienes el título completo para el vino como propietario).

Asegúrate de que sabes cómo y dónde va a ser almacenado mientras que es tuyo, e incluso que puedes ir a visitarlo.

Es recomendable la contratación de un seguro para imprevistos. Una de las ventas de vinos más cara de la historia se realizó a través de una compañía de seguros que tuvo que abonar 225.000 dólares americanos por una botella de Château Margaux de 1787 después de haber sido rota accidentalmente por un sumiller que la estaba enseñando.

Desconfía y sé muy cauto ante promesas de alta rentabilidad en corto plazo, chollos, marcas desconocidas, o adelantos de dinero para compras futuras.

No consideres la inversión cómo un juego, el mejor inversor es el que conoce el terreno por el que se mueve, por tanto la mejor inversión en vinos es la inversión por placer, no por azar. Evita el azar, debes conocer de manera muy segura las posibilidades reales de revalorización, aunque sea de manera aproximada. Nunca inviertas en vinos todo tu capital, ni pidas préstamos para este tipo de inversiones, destina únicamente una pequeña cantidad de tu capital que no vayas a necesitar en el corto plazo.

Estudia los mercados para minimizar riesgos. Aunque es muy difícil predecir cuáles van a ser las tendencias de mercado vinícola, sí resulta de gran importancia estudiar y conocer las condiciones de mercado. Los vinos que reciben cotizaciones muy altas pueden incrementar su valor como resultado de un incremento de la demanda.

No te olvides de las falsificaciones, cada vez más numerosas en el mundo del vino. A pesar de los cada vez mayores controles que realizan las firmas inversoras, casas de subastas y los propios productores de vinos para evitar las falsificaciones, éstas siguen siendo relativamente fáciles de crear, especialmente cuando se trata de vinos codiciados, e inversores incautos. Por ello es fundamental, como comprador, comprobar la procedencia y trazabilidad del vino (solicita documentos al respecto) así como investigar la reputación del vendedor.

Estudia la historia del vino que quieres comprar. Los vinos más caros del mundo lo son por la historia que hay detrás de ellos. Considera buscar información sobre una determinada bodega y la historia de sus vinos. Además de una buena cosecha, busca acontecimientos importantes que se hayan producido el año de cosecha del vino, como una guerra, un hecho económico trascendental o un cambio de ciclo. También el renombre de los dueños anteriores puede revalorizar un vino.

La disponibilidad es esencial. A menor disponibilidad, mayor valor del vino. La cantidad producida varía según la bodega pero, entre los vinos más codiciados, es raro producir más de 20.000 cajas por año o incluso más de 5.000. Sin embargo, es importante tener suficientes vinos en circulación para satisfacer la constante demanda internacional.

Consulta cuántos fueron los propietarios del vino. Otra de las pistas sobre el valor de un vino es averiguar el número de manos por las que ha pasado. A mayor número de propietarios mayor revalorización de las botellas. Si usted ha sido el único propietario, la botella probablemente conserve su valor original y ofrezca escasa revalorización.
Los vinos cotizan, por lo que hay que elegir siempre los vinos de las cosechas que ofrezcan mejores revalorizaciones, esto ofrece además mayor liquidez financiera al vino. Por norma general, los vinos más antiguos tienen más valor, aunque esto va a depender de cada botella. Por ello es fundamental buscar lista de cosechas y no sólo de cotizaciones.

Busca la popularidad de la marca. Marcas como ‘Chateau Lafite’, ‘Romanée-Conti’, ‘Chateau d’Yquem’ o ‘Vega Sicilia’, es apostar a “caballo ganador”. Al igual que sucede en el arte, los “autores” de los vinos con más renombre en el mundo son los mejores a la hora de invertir. Las marcas más populares probablemente incrementarán su valor con el paso del tiempo.

Los formatos de compra, suelen ser importantes. Siempre que puedas, busca vinos que vengan en grandes formatos, como magnums o jeroboams. Los inversores los consideran de especial valor. Las botellas tradicionales también adquieren mucho valor, pero mejor si van en “lotes”. Evita comprar botellas sueltas. Busca la compra de lotes, es decir compra una o varias cajas de un vino, con ello conseguirás mayor valor de reventa en el futuro.

Y por último un clásico del mundo inversionista: sigue la tendencia. No vayas a contracorriente, invierte en lo que se esté invirtiendo en ese momento, el mercado de inversión vinícola es un mercado de “pocas manos” que da poco margen para la sorpresa.

 

Fuente: La Revista Digital del Vino

Bierzo Enoturismo renace

La asociación Bierzo Enoturismo, que agrupa a bodegas, alojamientos, restaurantes y ayuntamientos de la comarca berciana, presentó hoy la nueva etapa del colectivo, que se ha dotado de un nuevo equipo directivo. En este nuevo periodo, la naturaleza, la cultura y la gastronomía serán las grandes apuestas de la asociación, que ha saneado la deuda de 100.000 euros que arrastraba de la anterior etapa.

En ese sentido, la presidenta de Bierzo Enoturismo, Misericordia Bello, que también preside el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo, destacó los “problemas de difícil y costosa resolución” que se han encontrado los miembros del colectivo desde que tomaron los mandos de la asociación en diciembre de 2015. “Han sido temas de carácter administrativo, que nos obligaron a dormir el sueño de los justos”, explicó Bello, que se marcó el objetivo de “empezar de cero aplicando el modelo de gestión del Consejo Regulador”.

Al respecto, la presidenta subrayó que la asociación cuenta en esta nueva etapa con la “confianza de las instituciones”. En esa línea, recordó que el Consejo Comarcal del Bierzo ha asignado en este ejercicio 50.000 euros para las acciones de la asociación, mientras que la Diputación de León presentará en el plazo de uno o dos meses su compromiso con las iniciativas de Bierzo Enoturimo. “Todas las rutas enoturísticas tienen una asignación anual de sus diputaciones”, recordó Bello.

En cuanto a los objetivos de esta nueva etapa, la presidenta remarcó la “capacidad dinamizadora muy grande” de una ruta capaz de atraer a un turista de muy alto nivel. En ese sentido, la asociación intentará incluir todos los recursos turísticos de la comarca, como Las Médulas, la reserva de los Ancares o el Camino de Santiago, para propiciar estancias más largas y “poner a la ruta en el mapa mediático”.

Al mismo tiempo se buscará incrementar el número de socios, que actualmente se encuentra en 81, para cerrar el año con al menos 100 asociados, a los que se efectuará una “vigilancia muy severa” de los gastos, avanzó Bello, que destacó la “ilusión” al afrontar esta nueva etapa. Sesiones informativas y grupos de trabajo para crear eventos promocionales serán los principales beneficios de que disfruten esos socios.

En cuanto al aspecto financiero, el tesorero de la asociación, Adelino Pérez, remarcó que el proyecto es “totalmente viable”, con unos gastos corrientes de 15.000 euros anuales y unos ingresos por cuotas de 25.000 euros. “La asociación tiene que funcionar de manera profesional y transparente”, explicó Pérez, que remarcó la necesidad de “convertir los gastos en inversiones”, así como buscar “nuevas fuentes de financiación”.

En ese sentido, el tesorero recordó que la “situación complicada” que ha vivido Bierzo Enoturismo a causa de las deudas se debió a la no devolución de una subvención de la Junta para la promoción de la ruta que no se llegó a ejecutar. Ese “problema burocrático” se solucionó con un crédito a cuatro años con el Banco Sabadell, en el que la entidad bancaria ha aplicado una quita de 20.000 euros en los intereses.

Por otro lado, la nueva gerente de Bierzo Enoturismo, Manoli Escuredo, anunció que en breve se presentarán las “acciones concretas” que se pondrán en marcha. En esa línea, la asociación renovará su imagen de marca, renovará su página web y organizará eventos promocionales. “La gente tiene que ver que nos estamos moviendo”, destacó Bello, que recordó que el colectivo ha seguido participando en diversas ferias de turismo para aumentar su visibilidad.

El vino viaja a la Universidad

La presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, subrayó esta semana la necesidad de potenciar un valor endógeno como el vino, capaz de crear riqueza y empleo “en el medio rural”, donde los esfuerzos “deben ser más intensos”. Clemente realizó esta reflexión durante su participación en una mesa redonda bajo el título ‘El vino en la política’, en el marco de la segunda jornada del curso ‘Los mundos del vino’ de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC), que en 2017 celebra su sexta edición consecutiva.

En este sentido, felicitó a la institución por organizar un foro de este tipo sobre un sector que implica un “importante peso económico e interés social”. Por ello, facilitó algunos de los datos que evidencian la pujanza del vino en Castilla y León. Así, sostuvo que el número de bodegas se ha duplicado en el último decenio, con 630 en la actualidad, que han realizado una inversión de 450 millones de euros, “la más alta de la industria agroalimentaria”. “Acredita que han apostado por la calidad y la producción”, destacó.

Igualmente se refirió a la “apuesta y respaldo” de la Junta en el sector a través de la reconversión del viñedo, a la que dedicó 85 millones de euros. “Otras comunidades optaron por ayudas directas y no han mejorado su calidad, mientras que Castilla y León tiene 13 denominaciones de origen protegidas y una figura de vinos de calidad producido en una región determinada (VCPRD), en este caso el que lleva el mismo nombre que la Comunidad. De hecho, añadió que nueve de cada diez botellas que se elaboran en Castilla y León es vino de “calidad”, frente a los cuatro de media de España.

No olvidó Clemente que “detrás de esta historia de enorme éxito” se encuentra también una “gran vocación exportadora, con unas ventas al exterior que se han incrementado un 68 por ciento desde 2009. “El sector tiene todos los mimbres para dar alegrías”, sentenció la presidenta de las Cortes, quien realizó una mención a la UEMCE por contar con estudios como Periodismo, Turismo e Industria Agroalimentaria, “todos ellos vinculados al vino.

Foto superior: La presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, participa en una mesa redonda bajo el título ‘El vino en la política’. Junto a ella, la rectora de la UEMC, Imelda Rodríguez. / Rubén Cacho

Nueva zonificación y etiquetado de los vinos Bierzo

La Junta Directiva del Consejo Regulador de la DO Bierzo ha aprobado por unanimidad el nuevo etiquetado de botellas en el que se informará al consumidor sobre la procedencia del vino cuando éste esté acogido a la designación de unidades geográficas menores a la de su propia delimitación.

De esta forma, las nuevas etiquetas de los vinos de la DO Bierzo podrán informar de si se trata de un Vino de Villa (municipio o pedanía), Vino de Paraje, Vino de Viña Clasificada o de un Gran Vino de Viña Clasificada, en caso de que las bodegas opten por acogerse a esta modalidad de designación que es compatible con la que está actualmente en vigor.

La legislación europea (artículo 67.2 del Reglamento CE número 607/2009) contempla la posibilidad de denominar a los vinos con el nombre del paraje o municipio en el que se ha cultivado la uva, siempre y cuando se pueda demostrar la procedencia a través de la trazabilidad del producto.

La zonificación dará más valor al origen de la uva, ya que dentro de la Denominación de Origen Bierzo hay diferencias entre unas zonas y otras. Será este organismo quien certifique la procedencia de la uva a quienes quieran acogerse al nuevo sistema de designaciones.

Con la nueva normativa de etiquetado se inicia un proceso modernizador que se consolidará con la aprobación definitiva del pliego de condiciones por parte del ITACYL y de las autoridades europeas en los próximos años.

La nueva normativa exigirá a los viticultores que se quieran acoger a las nuevas designaciones de unidades geográficas menores a reducir el rendimiento de la uva (kilogramos por hectárea) entre un 20% y un 35% del máximo fijado actualmente por la Denominación de Origen Bierzo. Además, se exigirá una edad mínima del viñedo.

Con esta medida la Denominación de Origen Bierzo prima aún más la calidad y se acoge a un tipo de designación que ya se venía utilizando en el pasado en España, cuando se comercializaban vinos bajo el nombre de los municipios o parajes de procedencia de la uva. Además, implica el uso de un sistema de designaciones utilizado con éxito en otras zonas de gran prestigio vinícola como Piamonte en Italia, Priorat y Rioja en España o Borgoña en Francia, en éste último desde hace más de 200 años.

Para la puesta en marcha del nuevo sistema de designaciones, que es opcional y compatible con la actual nomenclatura, el Consejo Regulador creó hace tres años un grupo de trabajo que ha redactado el pliego de condiciones que deberá aprobar el ITACYL y Bruselas en los próximos años. “Seguimos la tendencia y las pautas hacia una nueva visión del mundo del vino. La zonificación supone volver a los orígenes por un lado, y nos equipara con las grandes zonas vinícolas del mundo por otro. Ésta es una revolución lenta, que requiere tiempo para su puesta en marcha efectiva”, explican en el Consejo Regulador. De hecho, los primeros vinos del Bierzo que se acojan a la nueva designación tardarán un mínimo de dos años en salir al mercado.

Por otro lado, el grupo de trabajo para la implantación de la zonificación está confeccionando un “parcelario de aptitud”, un mapa en el que aparecen registradas todas las parcelas aptas para el cultivo del viñedo, tanto las actuales como las que están en desuso.

La zonificación repercutirá directamente en la mejora del precio del vino, de la uva y del viñedo; evitará el abandono de viñedos, incentivará la plantación y recuperación de las parcelas en desuso que fueron viñedos en el pasado, y fortalecerá el sector vitivinícola del Bierzo.

Según Misericordia Bello, presidenta del Consejo Regulador de los Vinos del Bierzo, “es un paso muy importante para la consolidación de los vinos del Bierzo como producto de alta calidad. Las nuevas designaciones y su nuevo etiquetado garantizan totalmente la procedencia de las uvas y ayudará al crecimiento del sector en el Bierzo”.

De esta forma, las bodegas que se quieran acoger a las nuevas designaciones geográficas menores recientemente aprobadas deberán modificar el formato de las etiquetas para informar al consumidor de la procedencia y tipología de los vinos, como “Villa de…” o “Paraje de….” , además de “DO Bierzo”.

Las unidades geográficas

Vino de la Región.- Es la actual delimitación geográfica de la Denominación de Origen Bierzo.

Vino de Villa.- El 100% de la uva que se utilice debe proceder de parcelas que pertenezcan al municipio o pedanía en cuestión. El rendimiento de la uva (kg/ha) será un 20% menor al máximo fijado por la Denominación de Origen Bierzo.

Vino de Paraje.- El 100% de las uvas que se utilicen deben proceder de un mismo paraje, de nombre reconocido en el Parcelario de Aptitud de la Denominación de Origen Bierzo. El rendimiento de la uva (kg/ha) será un 25% inferior al máximo fijado por la Denominación de Origen Bierzo.

Vino de Viña Clasificada.- El 100% de las uvas que se utilicen deben proceder de una misma parcela o parcelas colindantes de un mismo paraje, de nombre reconocido en el Parcelario de Aptitud de la Denominación de Origen Bierzo y que al menos durante cinco años hayan sido tipificados como vinos de viña y cuya calidad haya sido reconocida por el Comité de Expertos del Consejo Regulador. El rendimiento de la uva (kg/ha) será un 30% inferior al máximo fijado por la Denominación de Origen Bierzo.

Gran Vino de Viña Clasificada.- Caso similar al anterior, pero tipificados con al menos diez años como vinos de viña y cuya calidad haya sido reconocida por el Comité de Expertos del Consejo Regulador. El rendimiento de la uva (kg/ha)será un 35% inferior al máximo fijado por la Denominación de Origen Bierzo.

Guía Peñín viaja a Japón con una selección de los mejores vinos españoles

Guía Peñín cerrará su ciclo de Salones Selección por distintos mercados internacionales la próxima semana en Japón. El Hotel Hyatt Regency Tokyo de la capital nipona será el escenario de la cuarta edición del Salón Selección Tokio, la cita profesional que reunirá a los Mejores Vinos (90 o más puntos) y las Mejores Compras (3, 4 ó 5 estrellas), según la “Guía Peñín de los Vinos de España 2017”.

Durante las cinco horas de duración del evento (de 12.00 a 17.00 h., ininterrumpidamente), una veintena de bodegas españolas, entre las que se encuentran las mejores bodegas bercianas, presentarán cerca de 100 vinos procedentes de 18 zonas productoras distintas. El evento, ya consolidado entre los profesionales japoneses del sector, espera recibir la visita de más 300 asistentes que descubrirán la diversidad y calidad de los vinos españoles.

El Salón comenzará con una cata centrada en los “vinos del podio”, es decir, aquellos que han sido calificados como “excepcionales” por haber obtenido de 99 a 95 puntos en el manual. La actividad, dirigida a un exclusivo grupo de profesionales del sector y periodistas, dará a conocer ocho referencias (cinco tintos, dos espumosos y un blanco) que, por sus características, sobresalen entre las de su tipo, añada y tipicidad.

Guía Peñín reservará una zona del salón a los vinos rosados, una tipología en alza dentro del mercado japonés. En este espacio, los visitantes catarán 11 vinos pertenecientes a 10 bodegas de 8 denominaciones de origen distintas.

Tras los eventos propios de Ciudad de México, Nueva York y Moscú, y la participación en las ferias ProWein Düsseldorf y Vinexpo Burdeos, Guía Peñín cierra su calendario internacional en Tokio. Además, en los próximos días, el equipo de cata completará su ciclo de valoraciones que servirán como base para la elaboración de la nueva edición de la “Guía Peñín de los Vinos de España”.

Fuente La Revista Digital del Vino

13 mitos y propiedades del vino blanco

No hay que cometer el error de pensar que la potencia de un vino está supeditada a la intensidad de su color.

Desde el resturante, ‘Los Montes de Galicia’ nos descubren los muchos beneficios que tiene el vino blanco tanto para la mesa como para la salud.

1. El vino blanco no es blanco. Ni las uvas con las que se elabora son necesariamente uvas blancas. El vino blanco es el único que se puede elaborar con cualquier tipo de uva. Y es que dentro de los blancos están los ‘Blanc de Blanc’ y los ‘Blanc de Noirs’, configurados con uvas negras.

2. Añadas y cuerpo. Los blancos son más ligeros por la maceración, pero si la variedad de uva es potente, el vino puede tener tanta presencia como un tinto. Por otra parte, pueden encontrarse muchos buenos blancos con crianza e incluso con reserva y más de diez años de envejecimiento en botella.

3. ‘El vino para el pescado’. Los blancos pueden ir perfectos con guisos potentes de ave (y patés), sopas y platos que contengan carne. Los sauvignon blanc, con una acidez marcada y fresca o los vinos untuosos al estilo de los Rieslings de Alsacia y Alemania suelen acompañar casi cualquier preparación con cerdo, carnes grasas y salsas. Además, variedades como el Pinot Gris y Verdicchio producen vinos perfectos para servir acompañando platos especiados e incluso picantes.

4. Maridaje con quesos. Siempre se ha pensado que los quesos sólo maridan con tintos, pero hay blancos que van perfectos con quesos tipo brie o muy tiernos, o incluso con ciertos quesos curados.

5.Enorme variedad. Dentro de los blancos también hay mucha diferencias en función de la variedad de uva escogida para su elaboración. No es lo mismo un verdejo, ahora tan de moda, que una garnacha blanca, que tiene una estructura muy similar a los tintos.

6. Tomar siempre fríos. Determinados blancos muy jóvenes y con una elevada acidez pueden servirse fríos, pero es sólo porque sus cualidades son limitadas. En cuanto un blanco gana temperatura, hasta un límite de unos 12º centígrados, asoman unas cualidades aromáticas que por debajo de los 8º pasan desapercibidas.

7. El vino blanco es bueno para el corazón. Un estudio realizado en la Universidad de Connecticut desveló que beber una o dos copas de vino blanco al día reduce las secuelas que puede dejar un paro cardíaco. También protege el corazón del envejecimiento, manteniendo en buenas condiciones los ventrículos.

8. Previene las enfermedades pulmonares. El consumo moderado de vino blanco a lo largo de una vida, puede mejorar la salud pulmonar y prevenir la aparición de las enfermedades que afectan el sistema respiratorio.

9. Previene el cáncer de mama. Hasta hace poco se creía que solo el vino tinto era capaz de prevenir la aparición del cáncer pero el vino blanco también protege las células e impide el avance del cáncer, sobre todo del cáncer de mama.

10. Poder antioxidante. Se ha comprobado que el vino blanco contiene una cantidad de antioxidantes similar a la que se encuentra en el aceite de oliva o el vino tinto.

11. Ayuda a mantener la línea. Las dietas para adelgazar pueden permitir el consume de vino blanco. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Hohenheim encontró que una dieta en la que el 10% de las calorías provengan del vino blanco, permite una pérdida de peso más rápida.

12. Protege el cerebro. Se ha comprobado que tres copas de vino blanco a la semana tienen un efecto protector sobre el cerebro, ya que el ácido fenólico protege de enfermedades neurodegenerativas, como la demencia.

13. Adiós resaca. Las bebidas alcohólicas oscuras contienen más congéneres, componentes biológicamente activos que se cree son responsables de las resacas. El vino blanco tiene muchos menos que el tinto (y que el ron, el whisky y el coñac).

Cada vino en su copa

La copa da al vino ese toque especial que hace a cada líquido único y diferente por ello es importante escoger la correcta para cada uno.

Ante todo debe ser de cristal o vidrio fino, nunca vidrio grueso y jamás de plástico o metal. Debe ser además totalmente incolora, no esmerilada ni serigrafiada, es decir, totalmente transparente para que se pueda admirar la limpidez y el color del vino.

Dado que en la lengua hay cuatro áreas que perciben gustos diferentes (dulce en la punta, ácido en las zonas laterales, astringente en la parte posterior, salado los extremos), hay copas que, en función de la tipología del vino, permiten dirigir el flujo de éste hacia la zona de la boca en la que resulten más fáciles de apreciar las características del producto. Por otro lado, las copas están pensadas para retener, o no, los aromas y así poder evaluar el particular buqué de un vino, aparte de su sabor.

Evitaremos todo contacto de las paredes de la copa con la mano, ya que podría transmitirle su calor y olor al vino. Tomaremos la copa siempre por el tallo. La longitud del tallo o pie deberá variar según el vino.

Existe una norma general: el vino se aprecia en primera instancia con el olfato, la copa debe llenarse como máximo hasta la mitad de la copa (mejor si sólo se llena en una cuarta parte). De esta manera, el vino puede liberar gradualmente su aroma cuando se imprime a la copa un movimiento rotatorio que oxigena el líquido y permite apreciar incluso los perfumes más delicados.

Cada vino en su copa

El tamaño no es un factor tan importante como la forma, aunque las copas grandes tienden a intensificar los aromas. Para los grandes vinos tintos, mejor una copa amplia, panzuda, que facilita la oxigenación sin dispersar los perfumes; los tintos bien estructurados, de gran calidad y con contenido alcohólico elevado, ricos en aromas, necesitan una copa amplia para favorecer la percepción armónica de las sensaciones que generan. Para tintos de envejecimiento mediano, una copa amplia y redondeada, que se hace girar para exaltar los matices del buqué desarrollado sería la ideal.

Por lo general, las copas para vinos blancos son más pequeñas que las de vinos tintos. Para los vinos blancos ricos en acidez y ligeros de cuerpo, una copa en forma de tulipa propicia y prolonga la apreciación de su frescura. Como tendencia, y en líneas generales, se puede decir que para los blancos frescos y aromáticos es preferible una copa en forma de tulipa, que se abomba en el centro y va estrechándose hacia la boca, para liberar de inmediato los aromas retenidos en su interior.

Lo ideal para los blancos de mayor calidad, estructurados que posteriormente han experimentado un afinamiento en depósito o en madera, es una copa más grande, mucho más abierta en la parte que ha de entrar en contacto con la boca. En este caso, para percibir mejor las sensaciones que produce el vino, se precisa una superficie mayor. En estos casos una copa de tintos serviría a la perfección.

En el caso de los espumosos secos y de gran calidad, la clásica flauta facilita la formación del perlage y permite una visualización óptima.

1. Impitoyables. La n°1, en forma romboidal, está diseñada especialmente para vinos tintos, jóvenes y rosados; la n°2, alta, redondeada y estilizada, para vinos blancos; la n°3, redondeada, sirve para vinos tintos viejos, y la n°4, con grabados de granos de cebada que atraen la espuma, para vinos que burbujean. Este tipo de copas se utilizan normalmente en la cata.

2. Copa ISO de cata. Copa de 215 cm3 normalizada, diseñada por expertos catadores.

3. Copa de tulipa. La más utilizada. Presenta dos tamaños: el mayor, para los tintos, y el menor, para los blancos. Es de forma ligeramente alargada y suavemente esférica.

4. Copa flauta. Ideal para los espumosos. Es estrecha, alta y alargada, y debe tener el borde superior ligeramente curvado hacia el interior.

5. Catavinos. Especialmente adecuada para los vinos de Andalucía (finos, manzanillas, olorosos). Es de forma alargada, tallo corto y boca estrecha.

6. Caña. Vasos de base estrecha de 10 cm de alto con fondo muy grueso, que se usan para los vinos cordobeses.

7. Chiquito. Vaso de vidrio achatado y de base ancha que se usa para el Txacolí.

8. Cunca. Pequeño tazón de porcelana blanca, de uso tradicional en Galicia para beber vinos de barril en tabernas.

Fuente: LA REVISTA DIGITAL DEL VINO